Reflexiones políticas a vuelapluma tras cuatro meses en Sudamérica

Komunikazioa

En general, pienso que la izquierda no se da cuenta de que no se puede cambiar el sistema desde dentro del mismo sistema político, pero tampoco desde fuera de la sociedad, es decir, de la cultura.

En este sentido, cabe indicar que, a mi modo de ver, se le llama estrategia al esfuerzo por articular ambos espacios de modo productivo para los objetivos políticos. Este es, en mi opinión, el pozo sin fondo de la Izquierda Abertzale en EH y en otros lugares.

En lugar de estrategia, la izquierda insiste en vomitar consignas trilladas y en reprochar que “si la gente no se entera de lo que pasa REALMENTE es porque no quiere”. Y yo me pregunto: ¿entonces para qué queremos a la izquierda?

Por eso, la izquierda ha construido aparatos y rutinas de propaganda que taladran el cerebro de la gente contando las virtudes de sus programas sociales y polarizando de paso a la sociedad en torno a dichos programas (y malinterpretando a Laclau, dicho sea de paso, ahora que el populismo cotiza alto). Es decir, se dedica a subir el volumen en lugar de articular una estrategia persuasiva ganadora.

En este sentido, cabe recordar cuatro cosas:

Primera. Un programa electoral no es una LISTA de programas sociales, sino un marco de referencia moral que posiciona un modelo social como más deseable y eficaz que otro, siendo dichos programas un vehículo para tal fin.

Segunda. Cuando estás en la oposición hablas de política, pero cuando estás en el gobierno hablas de economía, es decir, de cómo administras los recursos de la gente porque para eso te han elegido.

Tercera. La omnipresencia mediática es perjudicial y contraproducente, caso de Chaves, Cristina Fernández de Kirchner o, para el caso, Arnaldo Otegi porque cansa a la audiencia y facilita el trabajo de desgaste de los medios afines al bloque de clases dominante.

Cuarta. Crear medios de comunicación social es una tarea importantísima de la estrategia, pero no para usarlos como aparatos de propaganda, sino para sustituir a los medios de comunicación dominantes en los hábitos de consumo mediático habitual de la gente, con todo lo que eso significa en cuanto a estrategia editorial, branding, etc. Por eso, los medios no son vanguardia, sino retaguardia, ya que  actúan como salvaguarda de un sistema moral que constituye el telón de fondo cultural del combate  político convertido en espectáculo (ojo, las sociedades modernas son menos racionales y más propensas a la manipulación simbólica que las antiguas, por su mayor complejidad y adquisición cognoscitiva).

Esta es la razón por la que el discurso, en términos académicos, o la estrategia de comunicación, en términos más operativos, aparece continuamente como el factor decisivo en EH, Escocia o Cataluña (no hubo MENSAJE a favor del SÍ en ninguno de los dos referéndums).

En el caso de EH el problema es aún mayor, pues la izquierda abertzale atraviesa una crisis de identidad tan incomprensible como exagerada, que confunde a la gente tanto dentro como fuera de su territorio natural. En este punto existen algunos problemas que son tan irritantes como sintomáticos:

Uno. Un discurso hiper-ideologizado que demuestra una falta de compromiso total y completa con la audiencia, pues no hace el más mínimo esfuerzo por adaptarse a ella (no sólo hay que escuchar, como reclama Arnaldo Otegi de una manera bastante condescendiente, naif y poco creíble; también hay que ser remitente). En este sentido, cabe preguntar: ¿A quién le habla la izquierda abertzale? Un ejemplo de esto es lo que la IA está haciendo con el feminismo, siguiendo el mismo patrón que en otros campos (presos, independencia, etc). En el caso del feminismo, inconprensiblemente, el discurso (consignas, hashtags, etc) gira más en torno al feminismo y las feministas que en torno a las mujeres y la igualdad.

Segundo. Un auto-stop ideológico permanente. Un día somos Irlanda y al día siguiente somos Cataluña; hoy somos abertzales y mañana los abertzales son el problema para la liberación nacional; ayer me levanté desobediente, hoy tengo que hacer un curso acelerado sobre unilateralidad. Se puede decir que la izquierda abertzale está desnortada en identidad, estrategia y discurso y parece que sólo Arnaldo Otegi puede resolver eso, lo cual no deja de ser preocupante, incluso en términos de seguridad personal para el propio Arnaldo. Algún día alguien evaluará acertadamente el daño que el estilo de comunicación de Sabino Cuadra en el parlamento español ha hecho a la izquierda abertzale.

Tercero. El  tono de comunicación amenazante (“hortzak erakutsi”, etc) que dan a veces pena y a veces vergüenza ajena en casa y resulta patético por fuera, dadas las circunstancias. Dejar la lucha armada tiene un impacto en el conjunto de tu lenguaje visual, verbal y actitudinal. 

Junto a esto tenemos la cuestión de la confrontación. Esta palabra se ha convertido en el punto de diferenciación principal de la izquierda abertzale con respecto al PNV. ¿ Cuál es el problema? Pues que según las últimas encuestas la confrontación aparece como el aspecto más discutido por la sociedad vasca (perdona que no incluya ningún link), fruto seguramente de un lógico cansancio al que no le es ajeno el vaivén político de la izquierda abertzale y sus confusos, complicados y variados mensajes políticos.

Conclusión. La izquierda abertzale ha agotado su capital político y ha agotado a la gente, incluida la suya propia, revolucionando el motor a tope cuando el coche está en punto muerto.

Estos son algunos aspectos que perjudican a la izquierda en general y a la izquierda abertzale en particular, en lo que se refiere a lo que llamamos comunicación política, pero ¿Qué relación hay entre todo esto y la estrategia política de la izquierda abertzale aquí y ahora?

Si la estrategia politica de la izquierda abertzale consiste en un pacto con Podemos tras las elecciones autonómicas para posibilitar el derecho a decidir, todos estos problemas de comunicación podrían hacer que la izquierda abertzale no llegue en número de votos para dicho pacto o que tenga que votar a un lehendakari de Podemos, lo cual podría ser un punto de no retorno para su supervivencia política y las esperanzas de libertad de su cuerpo social, dado el hecho de que concurre a esas elecciones, ahora sí, con todos sus efectivos políticos.

Si te ha parecido interesante, deja tu comentario y comparte lo que piensas.

3 thoughts on “Reflexiones políticas a vuelapluma tras cuatro meses en Sudamérica

  1. Me parece una reflexión acertada en muchos aspectos, y sobre todo necesaria. Ya era hora de un debate publico sobre la comunicación política en la izquierda y sobre todo sobre la izquierda abertzale.

    Te preguntas, ¿A quién le habla la izquierda abertzale? y esa es la pregunta del millón. A los convencidos te respondo. Y ese es uno de los problemas. Que no se sale de ahí.

    Estando de acuerdo con lo que dices, creo que el problema esta en las soluciones. Los problemas mas o menos están diagnosticados (aunque bien es cierto que la comunicación política todavía suena a chino mandarín), las soluciones por el momento se resisten a aparecer. Estaría bien un post sobre posibles soluciones a todos estos problemas. No como verdad absoluta, ni para decirle a nadie lo que tiene que hacer; únicamente para enriquecer el debate.

    Atsegin dut

    1. Me quedo con tu frase: “el problema está en las soluciones”; pero creo que en este caso lo correcto sería decir que “en las soluciones está el problema”. Nadie está buscando soluciones, sino justificaciones. Vamos hablando.

      Atsegin dut

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